Durante estos últimos días, y especialmente durante el EBE, he venido escuchando diversas conversaciones en donde parece que se pretende dar a los blogs por muertos. Es más, son muchos los que cegados por la luz celestial y embriagadora de Twitter y Facebook (ojo, que ya menciono antes a Twitter que a Facebook…), les auguran una muerte lenta y dolorosa. Sin pena ni gloria.
¿Realmente tienen futuro los blogs?
Creo que sí. Ahora, también creo que deberán adaptarse a todos los cambios que están sucediendo y a los próximos que seguro vendrán. Es ley de vida. Pero, ¿de qué cambios estamos hablando?
Si hay algo en lo que todos estamos de acuerdo es en que cada día que pasa debemos hacer frente a mayor cantidad de información. Y también en que, lamentablemente, cada vez disponemos de menos tiempo para gestionarla. Si hay un recurso realmente escaso en este mundo, sin duda, ese es el tiempo.
Hoy en día generalmente no disponemos del tiempo necesario para revisar todos los blogs ni los demás sitios web que nos interesan. Hay demasiados. Y también la información se genera a una velocidad supersónica. Ya no nos conformamos con tener la información lo antes posible, ahora la queremos en “tiempo real”. En directo. ¿Os habéis dado cuenta de que la información envejece con una celeridad alarmante? Consecuencia: si no somos capaces de filtrarla, ese ingente volumen de datos puede llegar a superar completamente nuestra capacidad de análisis, lo que nos conduce a un estado de sobreinformación nada útil. Más bien confuso.
Y es que tan importante es tener acceso a la información, como gestionarla de forma eficaz y provechosa para nuestros intereses. Y actualmente es mucho más complicado lo segundo que lo primero.
¿Cómo dominar la información y evitar que sea ella quien te domine a ti?
Prácticamente sin proponérselo ni darse cuenta, las grandes redes sociales han conseguido resolver ese problema. Al menos parcialmente.
Yo ya raramente visito ninguno de los blogs que me interesan, o lo hago con mucha menos frecuencia. Yo, supongo que como muchos de vosotros, lo que hago es seguirlos vía twitter o afiliarme a sus páginas de facebook, de forma que selecciono las fuentes y reúno el contenido que generan en un mismo sitio. En el mismo sitio que empleo para relacionarme y conversar con mis contactos. “Full pack”.

Me resulta más cómodo. Además, sobre todo Twitter, me abastece de noticias y contenidos interesantes de otros blogs que no sigo, pero que me llegan a través de “retweets” y en forma de link y url acortada. Y aún así sigo sin dar abasto para consumir toda la información que me gustaría. Es complicado aguantar el ritmo de algo que tiende a infinito.
Pues bien, parece que las pautas de comportamiento de muchos usuarios siguen este mismo guión. Twitter y Facebook se están convirtiendo, cada uno a su modo, en nuestros lectores de feeds personalizados. Además, su vertiente social multiplica su valor y utilidad a la hora de gestionar la información, ya que nos resulta muy fácil añadir nuevas fuentes, ver cuáles son las más influyentes así como comprobar qué contenido es más popular entre nuestros contactos (y fuera de ellos). Entre otras muchas cosas, claro.
Al fin y al cabo, las redes sociales nos ayudan a decidir cómo emplear mejor nuestro tiempo, descartando determinados contenidos, y potenciando otros.
En este sentido, podría decirse que son el nuevo Google, así que mejor empezamos a desarrollar estrategias para posicionar el contenido de nuestro blog en estos servicios sociales o puede que dentro de poco en lugar de conversaciones, sólo tengamos monólogos.
¿Cómo va a afectar esto a los blogs?
¿Va a suponer esto la muerte de los blogs? No lo creo. Lo que sí creo es que va a cambiar el modo en que los usuarios accedemos a ellos y a su contenido.
Tomando en consideración el actual panorama online, los bloggers, al igual que sucede con las empresas, no van a poder conformarse con crear un buen producto, también van a necesitar socializarlo. Los usuarios nos hemos hecho cómodos, nos da pereza y no nos apetece ir en búsqueda del contenido. Nos pasa como cuando quedamos con los colegas para ver un Barça-Madrid. Que siempre acabamos marcando el número de Telepizza. Pues bien, los blogs van a tener que hacer lo mismo. Traernos su contenido a casa, es decir, a nuestra cuenta de Facebook o Twitter. Nacen los “teleblogs” y los “posts a domicilio”.
Lo que ocurre es que como venimos diciendo la competencia es bárbara. La cantidad de información que se genera cada hora es brutal. Y aunque hay mucha “paja”, también es cierto que gran parte del contenido que se crea es interesante. Lo que sucede es que mucho se pierde entre el maremágnum social y acaba en el olvido sin tan siquiera la oportunidad de la crítica, tan solo a expensas de que un giro inesperado e improbable de Google o de algún usuario “descarriado” lo devuelva a la actualidad mediática. Y es una verdadera lástima.

Los blogs que deseen contradecir a todos aquellos que auguran su muerte y desaparición, deberán gestionar correctamente su presencia en las redes sociales. Y esto no significa únicamente el crear tu página de Facebook y hacer fans a tus colegas. Esto significa analizar el mercado, identificar a los líderes de opinión, participar de las conversaciones, hacer contactos, compartir, fidelizar y otras muchas cosas más. En resumen, activar el “Mode 2.0”. Pero hacerlo de verdad.
En definitiva, los bloggers vamos a tener que dedicar igual tiempo a crear contenido de calidad que a socializarlo. Sin olvidarnos de la monetización, cada vez más compleja debido a las dificultades intrínsecas por las que está atravesando la industria de la publicidad online.
Conclusión
Puede que las redes sociales y el micriblogging logren acaparar gran parte de las conversaciones online. Pero eso no debe porqué suponer la muerte de los blogs, unos y otros responden a necesidades distintas. Sólo supone un cambio de hábitat.
Los blogs seguramente acabarán convirtiéndose en meras “landing pages”. Nuestro volumen de tráfico directo irá disminuyendo paulatinamente, a medida que se incrementa el tráfico por referencias externas. Referencias que en muchos casos provendrán de estos grandes servicios sociales. Referencias que no aparecerán de la nada y que habrá que trabajárselas.
El objetivo de los bloggers consistirá en desarrollar y potenciar los lazos sociales necesarios para hacer que esas “landing pages” rebosen vida y actividad.
Pero, por favor, no nos anticipemos y demos por muertos a los blogs tan pronto.
Ellos nunca lo harían.

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Comentarios
¿Han muerto los blogs? | 19 de Noviembre de 2009 a las 16:57
[...] ¿Han muerto los blogs? [...]
Sauga | 19 de Noviembre de 2009 a las 17:22
La moda de los blogs ha muerto. Lo cual es bueno para los bloggers reales.» autor: Sauga
samufon | 19 de Noviembre de 2009 a las 17:39
Solamente han muerto los blogs que hacían personas para hacerse famosos, los que en realidad los hacían para otras cosas que en realidad les interesaba no han muerto. Yo tengo uno que lo hago mas bien como terapia, y aunque no lo lea ni el tato lo seguiré haciendo hasta el fin de mis dias.» autor: samufon
Xavi | 19 de Noviembre de 2009 a las 17:50
No creo que hayan muerto, si bien es cierto que han aparecido nuevas vias de promoción que deben saber aprovecharse. Twitter y Facebook no son más que dos buenas piscifactorias donde captar lectores. Ya que lo que puede ofrecer un blog trabajado es obvio que no lo puede ofrecer una red social.
Alex | 19 de Noviembre de 2009 a las 18:36
Xavi, estoy de acuerdo contigo. He oido a mucha gente decir que el microblogging puede acabar con los blogs, pero es que cada uno responde a unas necesidades distintas.
Los contenidos de los blogs trabajados, como indicas, no deberían estar asustados ante la presencia y crecimiento de las redes sociales. Para ellos, suponen más una oportunidad que una amenaza. Ahora, claro, deben saber aprovecharlo.
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