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Zipcar: ¿El nuevo fenómeno úrbano?

Zipcar: ¿El nuevo fenómeno úrbano?

Este fin de semana mi amigo @jesusortiz77, que por cierto acaba de lanzar el nuevo portal online de alquiler de máquinas elevadoras almacar-shop, me estuvo comentando un servicio de alquiler de coches llamado Zipcar que descubrió durante una reciente visita a NY. Me atrajo su idea de negocio, así que me propuse averiguar un poco más sobre él.

¿Qué es Zipcar?

Zipcar es un negocio nacido hace casi una década y que ofrece un sistema de transporte alternativo.

Básicamente opera del siguiente modo: Zipcar posee miles de coches de bajo consumo convenientemente distribuidos por varias ciudades (actualmente forman parte de la red más de 50 ciudades americanas, aunque en Europa únicamente opera en Londres). Los miembros de Zipcar sólo tienen que efectuar la reserva del vehículo (vía web o móvil) que hayan seleccionado en función de sus criterios y utilizar la zipcard (tarjeta que se entrega una vez te conviertes en socio, o en zipster, como ellos prefieren nombrarlos) para abrirlos y conducirlos.

A pesar de que compartir vehículo no es un concepto nuevo (ellos mismos reconocen que lo introdujeron en USA tras verlo en Europa), Zipcar ha sabido aprovechar los avances en internet y en la tecnología wireless para acabar desarrollando una plataforma alternativa de trasporte que proporciona ventajas muy serias.

Todo ello le ha valido para lograr hacerse un hueco en el mercado americano, copado hasta ahora por los vehículos privados y por el servicio convencional de alquiler de coches.


¿Cómo funciona?

Una vez te registras en su página web y te conviertes en Zipster (es suficiente con ser mayor de 21 años y poseer un carné de conducir válido), recibes la Zipcard en un plazo inferior a siete días y ya puedes empezar a utilizar el servicio. La cuota anual de socio asciende a $50.

Ya con tu zipcard en mano, los pasos a seguir son:

  • Reserva. Puedes efectuarla a través de zipcar.com o de su aplicación para el iPhone. Debes seleccionar el tipo de vehículo que precisas y la franja de tiempo durante la cual lo vas a necesitar. La reserva se puede llevar a cabo con meses de antelación o tan sólo unos minutos antes, y la información del zipster es transmitida vía wireless al ordenador de abordo del coche que ha reservado.

mapa zipcar

  • Arranque. Para abrir el coche simplemente tienes que fijar la zipcard sobre el parabrisas, de forma que el lector reconozca tus datos y abra las puertas (las llaves están dentro). También puedes abrirlo pulsando un botón del iPhone. Es más, aquellos que tengan la aplicación para el iPhone, en caso de no encontrar el vehículo que han reservado, pueden pulsar otro botón para hacer sonar el claxon del coche y poder así localizarlo. La zipcard únicamente abre el coche que el zipster ha reservado, y tan solo por el tiempo en que ha sido reservado.
  • Combustible. Si el depósito se encuentra bajo de combustible, puedes llenarlo gratis haciendo uso de la tarjeta especial para estos casos con que vienen provistos los vehículos de Zipcar. De todos modos, una de las reglas es no dejar nunca el depósito por debajo de un cuarto de su capacidad.
  • Cambios. En caso de que se vaya con retraso, podemos y debemos llamar o enviar un sms a la central de Zipcar. Un sistema automático reconoce nuestro número de teléfono y nos permite extender la reserva. Si no se avisa y se devuelve el coche más tarde de lo inicialmente previsto, se nos cargará una penalización de $50 por hora más la tarifa establecida.
  • Devolución. Cuando terminemos, simplemente debemos devolver el coche al mismo parking reservado de donde lo recogimos. La gasolina, el seguro y el parking vienen ya incluidos en el precio, por lo que tan solo se nos cargará alguna cantidad adicional en el caso de vernos implicados en algún accidente.

¿Qué beneficios proporciona Zipcar?

Por una parte, están los beneficios medioambientales que conlleva su concepto de negocio. Zipcar implica menos coches (se estima que cada “coche compartido” retira 20 coches de las calles, ya que los zipsters venden los suyos o dejan de comprar otros nuevos), menos tráfico (los zipsters reducen el número de km recorridos en un 44%, lo que se traduce en un 50% de reducción de emisiones de CO2 por usuario), y por tanto menos contaminación.

Por otra parte, están las ventajas que obtienen directamente los usuarios, que podríamos resumir en las siguientes:

  • Ahorro: los zipsters se calcula que ahorran una media de $600 mensuales frente a aquellos que poseen un coche en propiedad. En su página web ponen a nuestra disposición una calculadora de ahorros en función de la ciudad donde resides.
  • Comodidad: Zipcar posee parkings habilitados para su flota de coches. Además, sus usuarios no deben preocuparse por su limpieza ni mantenimiento, ya que la empresa tiene empleados que se encargan de ello semanalmente.
  • Variedad: Zipcar te permite escoger entre una amplia gama de vehículos (Mini Coopers, Mazdas y Toyota Priuses son los más populares, pero hay muchos más: BMW´s, híbridos, incluso pickups) en función de tu necesidad.
  • Novedad: los zipster pueden tener la posibilidad de probar nuevos e innovadores modelos de vehículos no disponibles para el público general, como los coches eléctricos o los híbridos.

Finalmente, si comparamos la idea de negocio de Zipcar con el sector convencional del alquiler de coches (competidor natural, a pesar que su CEO Scott Griffith mantiene que su principal competidor son los coches en propiedad), nuevamente nos encontramos con ciertas ventajas:

  • Zipcar permite reservar un coche por hora o día (las tarifas están en función de la ciudad, el coche y el día de la semana).
  • El precio es más competitivo que el que obtendríamos en cualquier compañía de alquiler de vehículos. Además, ya incluye la gasolina y el seguro (hasta 180 millas, casi 300 km).
  • Facilidad y comodidad a la hora de efectuar las reservas, que pueden ser modificadas de forma sencilla y rápida.
  • Puedes reservar un coche específico aparcado en tu vecindario; no tienes que conformarte con que te den las llaves del primer coche que se encuentra disponible en una determinada oficina de alquiler de vehículos.
  • No es necesario devolver los coches en determinados centros logísticos centralizados, hacer cola y rellenar formularios.
  • Hay ciertas normas que deben ser respetadas (no fumar, no dejar basura, llevar las mascotas en cestas o jaulas, avisar en caso de prolongar la reserva o de si se llega con retraso, etc.) y que hacen que los conductores de Zipcar sientan que están conduciendo el coche de un amigo. Tal y como dice Griffith, “su modelo de negocio depende del civismo y amabilidad de sus miembros”. Y parece ser que son pocos los que las incumplen, aunque sea por el miedo a ser señalados y denunciados por otros zipsters.
  • En ocasiones Zipcar suele sorprender a sus usuarios con extras no esperados. Es el caso de Seattle y Portland, en donde algunos autos vienen equipados con bici, esquís y pases gratis para visitar los parques naturales de la zona.

¿Quién es el público objetivo de Zipcar?

En lugar de centrarse en viajeros e gente de negocios, Zipcar se especializa en ofrecer su servicio a gente urbana que no posee coche pero que necesita uno de tanto en tanto.

Últimamente, Zipcar ha ensanchado su punto de mira y se ha propuesto atacar estos segmentos del mercado:

  • Clase urbana. Representa el núcleo principal de su negocio, y suele tratarse de gente más bien joven, con estudios superiores, ingresos medios-altos, sensible a los problemas medioambientales, interesados en nuevas tecnologías y muy activos en redes sociales como Facebook o Twitter. Puede tratarse de usuarios que habitualmente utilizan el transporte público (o los taxis) pero que ocasionalmente necesitan un coche, o de gente que necesita un segundo coche pero no desea comprarlo en propiedad porque no les sale a cuenta.
  • Empresas. Al decir empresas, nos referimos tanto a las organizaciones como a sus empleados. Las ventajas son similares a las que hemos comentado anteriormente, básicamente comodidad y ahorro en costes de transporte. Actualmente existen ya 8.500 compañías que han decidido unirse a Zipcar; entre ellas Lockheed Martin, Gap y Nike. Muchas más se lo están planteando.
  • Universidades. Al igual que sucede con las empresas, Zipcar está tratando de sumar universidades (y sus estudiantes) a su cartera de clientes. En este caso particular, el hecho de disminuir la congestión y la necesidad de parking permite a Zipcar proporcionar ventajas sustanciales a estas organizaciones culturales. Ya son más de 120 los campus americanos que se han unido a la red de Zipcar, entre ellas, algunas de gran prestigio como Yale, UC Berkeley o la Universidad de Miami.
  • Organismos gubernamentales. Zipcar también está tratando de vender a organismos públicos su tecnología de rastreo aplicada a los autos. Algunos, como el gobierno de Washington D.C. ya la ha empezado a utilizar con su flota de vehículos y estiman que gracias a ella se van a ahorrar un millón de dólares por año.

Debido a la naturaleza del público objetivo de la marca, para la estrategia de Zipcar resulta fundamental estar a la vanguardia tecnológica. Al fin y al cabo, es su aspecto diferencial. Por ejemplo, el lanzamiento de su aplicación para el iPhone ha sido decisiva a la hora de ganar nuevos adeptos para la causa.

iphone zipcar

El siguiente video muestra cómo funciona la aplicación, que como ya hemos comentado anteriormente, permite no sólo efectuar fácilmente las reservas de los zipcars, sino también abrirlos e incluso tocar el claxón para ayudar a localizarlos. De hecho, la aplicación de Zipcar para el iPhone ha sido incluida por la revista Time como uno de sus “Best Travel Gadgets of 2009“.


Por otra parte, el tipo de clientes a los que se dirige Zipcar hace que también resulte crucial una presencia dinámica en las redes sociales, que poco a poco ganan relevancia en la estrategia de posicionamiento y comunicación de la marca. Por ejemplo, su página en Facebook ya posee más de 28.000 fans y se muestra especialmente dinámica en cuanto a la participación de los socios, que colaboraran colgando fotos y comentarios.

zipcar facebook

Una filosofía de vida

Lo más curioso del caso es que cuando le preguntaron a Scott Griffith cómo había hecho Zipcar para incrementar su número total de miembros en un 40% durante el último año, su respuesta fue un tanto desconcertante: “Abordar el mercado con argumentos que poco o nada tienen que ver con el propio coche”.

Lo que en definitiva venía a decir el CEO de Zipcar es que su estrategia  consiste en crear una marca asociada a un estilo de vida. A una filosofía sustentada en valores como la sostenibilidad y el respeto por el medio ambiente, ideales con los que comulgan gran parte de su público objetivo.

De hecho, Zipcar anima a sus clientes a evangelizar a su entorno en base a los beneficios medioambientales y financieros que proporciona el “car sharing”. No les ha ido mal, ya que un 30% de sus nuevos miembros provienen de recomendaciones de clientes actuales.

Por otra parte y a nivel meramente anecdótico, el movimiento ha causado tal furor entre ciertas comunidades que muchos de sus clientes han terminado por poner nombre o apodo a los zipcars. Incluso algunos clientes de la firma suelen saludarse cuando se cruzan conduciendo por las calles. Es como si se sintieran orgullosos de compartieran el respeto y aprecio por ciertos valores.

Este apego por la marca y por los ideales que representa puede llegar a convertirse en uno de los principales activos de Zipcar. Y a buen seguro jugará un papel fundamental en la lucha que la marca deberá mantener con las potentes empresas que ya están, o se están planteando entrar en el mercado. Muchas de ellas provenientes del sector tradicional del alquiler de vehículos.

¿Qué representa el mercado del “car sharing”?

En la actualidad Zipcar posee 325.ooo miembros, aunque esto sólo es el principio. Este año, la empresa ha realizado un estudio en 75 ciudades mundiales para las que se estima un número total de clientes potenciales de más de 37 millones, con unos ingresos que superarían los 10 billones de dólares. No está mal. Quizás por eso Fortune la ha galardonado con el premio a la mejor nueva idea.

Por otra parte, en los últimos meses y quizás con motivo de la crisis, son muchas las empresas y organizaciones sin ánimo de lucro que han llamado a las puertas de zipcar interesándose por sus servicios. En general se trata de organizaciones que debido a su elevado coste financiero, están dispuestas a deshacerse de su flota de vehículos y ven en zipcar una alternativa tremendamente efectiva. Y claro, mucho menos costosa.

¿Hay mercado? Hombre, si tenemos en cuenta la reacción de algunos fabricantes, parece que sí. Toyota y sobre todo Ford, ya han comenzado a explorar diferentes opciones de colaboración con Zipcar, aunque éstos también están en conversaciones con Nissan, Honda y BMW. De hecho, Bill Ford (presidente de la marca) ha declarado recientemente que “el futuro del sector será una mezcla de servicios como Zipcar, el transporte público y los vehículos privados”.

Y es que Zipcar ofrece numerosos atractivos para los fabricantes que van más allá del simple concepto de negocio. Por ejemplo, suponen la plataforma idónea para testar nuevos modelos, como los eléctricos. Otra oportunidad es la de fabricar coches específicamente diseñados para este segmento del mercado.

Por otra parte, otro indicio que demuestra el potencial del “car sharing” es el hecho de que los gigantes del sector del alquiler (principalmente Hertz, y en menor medida Enterprise y U-Haul) se están planteando muy seriamente tomar cartas en el asunto. Además pueden echar mano de ciertas sinergias y ventajas competitivas como mejores descuentos en la compra de coches, su amplia plantilla de empleados, sus call-centers de atención al cliente, su mayor capacidad de inversión o incluso su capacidad para absorber pérdidas en caso de que decidan iniciar una guerra de precios.

Veremos cómo reacciona Zipcar ante estos nuevos desafíos. De momento, tienen tomada la delantera y como dice el refrán, quien da primero, da dos veces.

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28 de Enero de 2010  Análisis, Empresas

 

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